Si tuviera que escoger un estilo de música preferido diría el rock en general. Por lo tanto, podría decir que soy rockero, aunque sin melena ni chupa de cuero. Sin embargo, una cosa mala que tenemos los roqueros es que creemos que nos gusta un estilo de música alejado de las parafernalias típicas del pop , y ahí nos equivocamos gravemente. Un ejemplo es el Ed Force One de Iron Maiden, o el reality show de Ozzy Obsourne. El rock ni por asomo está alejado de la fama ni del dinero. Nos gusta creernos diferentes, pero al final queremos lo mismo que los fans de Lady Gaga o de Bad Bunny: una melodía pegadiza. Es más, nos hacemos los mártires al escuchar canciones infumables hasta que llega el estribillo melódico, y ahí nos deshacemos porque necesitamos degustar algo pegadizo, como si fueramos un niño esperando a que pase el carrito de los helados en pleno agosto. Nos encara ser los tipos duros de la música moderna, pero somos unos sentimentales empedernidos en la sombra....